Frank R. Wilson. “La mano” (23-04-03)

(Tusquets, 2002)

Las personas cambian significativamente cuando se funden, el movimiento, el pensamiento y la sensibilidad durante la búsqueda activa y a largo plazo de los objetivos personales.

1806 Charles Bell . Essays on the anatomy of expresión
1833 Charles Bell, The hand .....

En este libro se hablaba del desarrollo anatómico del hombre y de las relaciones entre movimiento percepción y aprendizaje.

Desde la biomecánica, la mano es una parte integrante del brazo, una terminación especializada de una estructura articulada que, a modo de grúa, cuelga del hombro y de la parte inferior del pecho.

El movimiento corporal y la actividad cerebral son funcionalmente interdependientes y su sinergia está tan poderosamente formulada que ninguna creencia o disciplina puede explicar por si sola la destreza o la conducta.

Es importante para la educación tener presente que la mano no es simplemente una metáfora o un icono, sino un auténtico foco (la palanca o la pista de lanzamiento) de una vida plena y genuina.

Una convicción compartida es aceptar que los seres humanos tienen deseos básicos de autonomía e inventiva. De autodefinición ( autopoiesis). Y los procesos, para su logro suelen comenzar por una toma de conciencia de una resistencia activa a la educación formal y la decisión de dedicar esfuerzo a esta resistencia. Luego, iniciado el proceso de autoeducación, nunca se detiene. Las personas adquieren destreza y clarividencia cuando se interesan verdaderamente por lo que están haciendo (por hacer).

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Los antecesores humanos son los australopitecos (simios meridionales africanos de hace 3,2 millones de años). Eran bípedos, con el cerebro como los chimpancés pero con una mano distinta. Se hipotetizó que el cerebro, luego, creció y evolucionó a partir de un incremento en el uso de herramientas. “El hombre empieza cuando algunas poblaciones de antropoides, hace un millón de años, comenzaron a erguirse sobre sus piernas y a utilizar herramientas (homo habilis) (S. Washburn).

Washburn insiste en que el cerebro humano moderno evolucionó después de que apareciera el pulgar de la mano en los australopitecos y, libre de la locomoción, se hiciera más diestra con el uso de herramientas.

Australopitecos                      4,2 millones de años / 400 cc. de cerebro
Homo habilis              2 millones de años / 600cc. de cerebro
Homo erectus            1 millón de años / 1100 cc. de cerebro
Homo sapiens                        100.000 años / 1350 cc. de cerebro

Los primates en su tránsito a la vida arborícola aportaron los siguientes cambios:

  1. Los ojos pasaron a ocupar una posición frontal (visión binocular)
  2. Se modificó la estructura del antebrazo y la clavícula (mayor movilidad y flexibilidad)
  3. Los pulgares se opusieron a los otros dedos y así podían cerrar el espacio entre el pulgar y el índice.
  4. El hocico se acortó. La visión empezó a suplir el olfato. Los dientes cambiaron al cambiar la alimentación.
  5. El cerebro se agrandó.

Entre la mano prehomínida y la nuestra, el pulgar ha crecido. También se liberó el extremo final del cúbito que da grados de libertad a la mano.

El pulgar largo permite tocar la punta de todos los demás dedos, con lo que se pueden manipular objetos con precisión y sujetar piedras para golpear, excavar o lanzarlas.

La oposición de los dedos, combinada con la desviación cubital de la muñeca, permite sujetar totalmente un palo a lo largo del eje del brazo.

El desplazamiento erguido permite liberar la mano de soportar el peso del cuerpo y asumir otras tareas (esto ya lo observó Darwin).
Una mano que ya había evolucionado para permitir la vida en los árboles de los primates (agarrarse y trepar, agarrarse y comer ...) al tiempo que se especializaba la visión. ( la evolución de la locomoción, visión, cabeza, brazos, mano está explicada a partir de la pág. 42).

Finalmente, la cooperación y la competencia intraespecíficas acrecentaron la necesidad de una estructura y una comunicación sociales y también una industria coordinada, todo lo cual requería un cerebro más potente y versátil.

La fabricación cooperativa de herramientas puede haber creado las condiciones para la creación del lenguaje. Un principio de lenguaje en desarrollo en razón de una fabricación más sofisticada, una cultura social mas compleja y un lenguaje mas refinado.

Conexión entre herramientas, lenguaje y pensamiento.

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Los seres humanos son los únicos que emplean estrategias de resolución de problemas.

Llamamos inteligencia a la capacidad de descubrir, sopesar y relacionar hechos con el fin de solucionar problemas (anticipar y planear).

Hay dos estrategias de resolución de problemas:

 

Representar quiere decir figurar, en el sentido de que hay estructuras neuronales, operaciones y estados que se pueden expresar y se corresponden con objetos y procesos exteriores al cerebro.

El lenguaje humano debe mucho a los animales. Las llamadas señalativas (de animales y humanos). Y los ademanes corporales que expresan emociones e intenciones.

Pero el lenguaje humano va más allá, utilizando códigos y símbolos cuya correspondencia con objetos y hechos del mundo se han establecido por convenio.

Dumbar (Grooming, Gossip, and the evolution of language). Inteligencia social como comprensión  de la cooperación mutua. Para esto se necesita un cerebro grande.

La vida arbórea con visión del color y la necesaria memorización de zonas de alimento, un necesita cerebro grande. El neocortex aumenta con la cooperación.

Dumbar sostiene que hubo una especie de protolenguaje que fue social antes que técnico. Luego el lenguaje se hizo técnico para manejar herramientas e información.

 

M. Donald (Origins of modern mind, 1991)
El cerebro como el lenguaje llegaron a su estado actual en tres etapas, (tres sucesivos sistemas representacionales).

1ª etapa   Equipo sensorial y experiencia para identificar alimentos y actuar en consecuencia.

2ª etapa   Equipo sensorial y esquema clasificador (comida/ no comida). Además discrimina partes que son útiles de otras que no lo son. Procesa datos vitales y olfativos y además procesa información.

3ª etapa   Equipo sensorial, esquemas y lenguaje simbólico, conjeturas y anticipación. En esta etapa se tiene una teoría de la mente que quiere decir que se puede atribuir a otros intenciones concretas y se pueden hacer proyectos alternativos.

Donald da gran importancia al desarrollo de las manos. El control de la mano implica una retroacción visual, táctil y propioceptiva.  El control de la mano supone que un sentido distal dominante –la visión- controlará y modulará las acciones.

Donald hipotetiza el desarrollo humano desde la aparición del homo erectus.

H. erectus fabricaba herramientas y se adapto por toda Eurasía.Cooperaba. La fabricación requiere mecanismos de invención y memorización.

H. erectus perfeccionó una “cultura mimética”.
La habilidad mimética produce actos conscientes representacionales  que son lingüísticos. la mimesis es distinta de la imitación y el mimetismo.
La forma de la expresión mimética es visiomotora. La industria permanente de fabricación de herramientas se produce cuando los homínidos fueron capaces de recordar y reproducir (rehacer) las operaciones necesarias y, así, las pudieron comunicar a los demás

En esta etapa se incrementa el control de la musculatura facial y así aumentó la gama de las emociones comunicables por la expresión de la cara. No existía habla por que no había control de los flujos del aire y la articulación de sonidos.

Se supone que había inventos visiomótoricos comunicativos. Lenguaje gestual. Los gestos son precursores de las invenciones sensitivas mas avanzadas subyacentes al lenguaje.

Habla y gesto se solapan y refuerzan en el lenguaje. Los psicólogos cognitivos destacan el hecho de apuntar con el dedo como el primer gesto de intencionalidad que marca un hito en el desarrollo mental.

El habla es el resultado de la convergencia evolutiva de:

El lenguaje aparece con el incremento de interacciones coordinadas entre el hombre en evolución y el medio ambiente.

Plotkin (Darwin Mechines and the nature of  Knowledge1913) Conocimiento es cualquier estado de un organismo que conlleva una relación con el mundo.
El conocimiento es la suma de múltiples integraciones: articulaciones, ligamentos y pies en forma de sinergías de movimiento; sed de adrenalina; capacidad de concentración (atención); química impecable de plaquetas y anticuerpos de la sangre. Luego los genes se perpetúan en razón al impulso de los seres a permanecer vivos durante el tiempo necesario para aparearse.

Plotkin llama heurística primaria al mecanismo genético responsable de la supervivencia y la procreación, que transmite la información genética.

Heurística significa “lo que conduce al descubrimiento y la invención”.
La heurística primaria tiene forma de lógica inductiva generalizando en el futuro lo que fue operativo en el pasado. Esta componente es conservadora y pragmática. También es capaz de generar nuevas  variantes por procesos fortuitos. Esta componente es inventiva.

Los genes transmiten heurísticas primarias. Estructuras, función, adaptaciones, instintos. Esto es conocimiento prefijado gracias a los genes. Cultura episódica frente al problema del futuro incierto.
La inteligencia se desarrolla para hacer frente al problema del futuro incierto. Consecuencia del cambio del mundo.

La inteligencia, por encima de los genes, constituye la heurística secundaria.  (Plotkin)
Debemos estar genéticamente predispuestos a aprender, pensar y comunicarnos por medio del lenguaje.

Las funciones del lenguaje implican que las relaciones entre la organización interna y las características externas del mundo adoptan en el lenguaje una doble forma dinámica: un evento externo como es una palabra o frase encaja con las representaciones internas del significado de la locución y, el propio significado puede adquirir más de una forma.
Chomsky se opone a Skinner (aprendizaje lingüístico benaviorista). El aprendizaje del lenguaje se describe mediante la paradoja aparente del niño que ya sabe lo que tiene que aprender. Chomsky recuerda que la estructura del lenguaje (interacción entre semántica y sintaxis) sigue siendo un arcano igual  que sus raíces comportamentales y neurológicas.

Deacon (The symbolic species) defiende la tesis de que el habla humana es un órgano natural del lenguaje y que la estructura subyacente puede explicarse en función de las adaptaciones del tracto vocal que permitieron traducir las representaciones simbólicas internas en vocalizaciones controladas.

Las estructuras lingüísticas (a cualquier nivel) son producto de poderosos procesos evolutivos a múltiples niveles donde las tendencias mentales innatas constituyen solo una sutil fuente de sesgo darwiniano. Nadie comprende todavía la función originaria exacta del lenguaje.

Solo se puede inducir la proveniencia de la estructura de la frase a partir del papel central de la mano en la acción y el pensamiento humanos.

Esta hipótesis se basa en entender que la mano fue algo mas que exploradora y descubridora de las cosas en el mundo objetivo: también fue separadora, conjuntadora, enumeradora, diseccionadora y ensambladora. La mano puede ser amorosa, agresiva y juguetona. Incitadora del lenguaje humano.

El cerebro incorporó una nueva física, una manera nueva de registrar y representar el comportamiento de objetos que se mueven y cambian bajo el control de la mano. Es precisamente este sistema representacional (una sintaxis de causas y efectos, relatos y experimentos) lo que encontramos en la organización del lenguaje humano.

Davies (What´s Bred in the Bone) Es tan seguro que la mano habla al cerebro como que el cerebro habla a la mano.
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El brazo es un instrumento tan sofisticado como la mano

El brazo-mano se desarrollan  para la vida arborícola. Luego los chimpancés bajan al suelo y usan los brazos-mano para andar (mal) a cuatro patas. El australopiteco empieza a andar erguido y el brazo-mano se libera del todo porque ya tenía una fuerte presencia cerebral.

Las herramientas también intervienen en la evolución desde el momento en que los objetos mecánicos externos se sienten como prolongaciones de las manos, de los pies, o de cualquier otra parte del cuerpo.

La experiencia consciente de transportar cargas (o de los movimientos desestabilizadores del baile o la gimnasia) consiste principalmente en el registro de la sensación subjetiva de estar en equilibrio, o bien la constatación de que estamos perdiendo el equilibrio cuando los reflejos posturales no pueden compensar el desplazamiento del peso.

El brazo está fuera del torso, suspendido solo por ligamentos esqueléticos y musculares. La clavícula lo mantiene alejado y el omóplato lo sujeta estando él mismo suelto, solo fijado muscularmente a la caja torácica.

El hombro contribuye a transportar y orientar la mano. Las funciones del hombro, brazo y mano están exquisitamente sincronizadas.
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Bell , la mano y el ojo se desarrollan como órganos sensoriales a través de la práctica.

El cerebro actúa como un autodidacta sintetizando percepciones visuales y táctiles. Retina , sentido muscular y cutaneo se organizan . El tacto instintivo orienta la mano en la superficie de lo que toca contactando con los dedos las discontinuidades de la superficie.

Bell. La posición de la cabeza (quieta y de frente) es primordial en la construcción de un sistema de referencia eficaz para dirigir los movimientos en el  espacio extrapersonal.

Austin. La precisión de los movimientos depende de cuando se ejecutan. La temporalización es tan crítica (tan básica) que incluso lo que parece un error espacial suele deberse a una demora o adelanto del movimiento (p. Ej. Soltar una pelota)

En su nuevo libro, “The Cognitive Neuroscience of Action” Jeannerod explora un concepto fundamental que ahora interesa mucho a los neurocientíficos. La nueva conceptualización , que empezó a configurarse a finales de los años sesenta, describe la visión humana como un sentido dominado por procesos que tuvieron su origen en la separación de las funciones visuales en funciones de orientación y funciones de identificación. La mayoría de animales utiliza la visión para detectar movimientos (que suelen significar la aproximación de una amenaza o de comida) y para guiar el sistema motor de manera bien orientada. Este sistema de orientación, que es muy antiguo, se conoce como sistema visual dorsal. Su principal misión es procesar los datos visuales para crear lo que podríamos llamar formas de movimiento (y que Jeannerod llama “formas dinámicas en la relación al movimiento”). En los grandes monos, y en los seres humanos, este sistema es fundamental tanto para la simple identificación y seguimiento de un objetivo como para guiar la preformación de la mano con objeto de que ejecute una tarea anticipada nada más entrar en contacto con un objeto. Este nuevo modelo de sistema dorsal “ya no se basaba en modalidades de codificación visual del movimiento, sino más bien en modos de representación del objetivo del movimiento”.

Aunque las distinciones funcionales entre los sistemas visuales humanos dorsal y ventral no están bien definidas, las conexiones del sistema ventral son tales que él solo, podría permitir la explotación de la nueva capacidad de agarre que proporcionó la introducción de la oposición ulnar en la mano homínida. En el sistema ventral, la información sobre el color de los objetos y otras características superficiales tiene acceso a las áreas lingüísticas de los lóbulos temporales, lo que Jeannerod ha denominado “sistema de proceso semántico”, un canal de información relacionado con la “manipulación, identificación o transformación de objetos” .

Es decir, el sistema ventral puede asistir en la integración a alto nivel de la visión con las acciones motoras dependientes del reconocimiento (o “clasificación”) de propiedades distintivas de objetos o, también, en la anticipación de movimientos precisos de la mano y los dedos relacionados con la ejecución de tareas complejas en el aspecto cognitivo.
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Se aprende por tanteos y, sobre todo, se aprende de los errores cuando ya solo se cometen en ocasiones. El aprendizaje con errores es el “doble” de bueno del que se hace sin errores.

Cuando trabajes con un caballo, es tu mano la que ejerce el control, Los jinetes hablan de personas que tienen las manos suaves.

Napier (1956) introdujo las expresiones “presión de fuerza” y “presión de precisión”. Dividió los movimientos en prensiles y no prensiles. Los primeros son de sujeción dentro de la mano. Los segundos son de manipulación por parte de los dedos. Dentro de los movimientos prensiles Napier distinguió la prensión de fuerza y la prensión de precisión (la que utiliza los dedos y el pulgar en oposición).

Cualquier movimiento complejo del brazo-mano es una secuencia de movimientos diferenciales estrictamente controlada en el tiempo.

En el movimiento del pulgar radican todas las habilidades de que es capaz la mamo (Napier).

Wodd Jones. No es la mano lo que es perfecto sino la totalidad del mecanismo nervioso que se encarga de evocar, coordinar y controlar sus movimientos.

Marzke “la manipulación eficaz de las herramientas de piedra prehistóricas requería una mano capaz de adaptarse a la forma de los objetos naturales y de soportar las grandes tensiones que conlleva la percusión repetida de objetos sin mango. Son estas actividades las que seguramente moldearon la mano humana a lo largo de varios millones de años. Las herramientas de hoy se fabrican para una mano que evolucionó para adaptarse a la fabricación y el uso de herramientas prehistóricas. La mayoría de las características únicas de la mano humana moderna, incluido el pulgar, pueden relacionarse con la exigencia de disponer los segmentos digitales de manera que puedan efectuarse presiones y soportarse las tensiones asociadas a la manipulación de herramientas de piedra”
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El cerebro proporciona a la mano nuevas acciones y nuevos modos de hacer lo que ya domina. A su vez, la mano proporciona al cerebro nuevos modos de aproximarse a viejas tareas y la posibilidad de emprender y dominar otras nuevas. Esto quiere decir que el cerebro puede adquirir nuevos modos de presentación y definición del mundo.

Culturalmente se diferencian las dos manos en cuanto a su papel y potencia gestual y significadora.
Corballis ha calificado al homo sapiens como mono asimétrico. Se llama coeficiente de lateralidad a la descripción de la fuerza de uso de cada mano (Oldfield, 1971)

Apraxias con alteraciones producidas por la alteración de las funciones manuales.

 

Escribir y dibujar con actividades unilaterales. (Guiard). Pero siempre, la mano y el brazo pasivos son esenciales para contrarrestar el movimiento de la mano y el brazo activos. Las escalas del movimiento en una de esta actividades son distintas: la de la mano dominante es micrométrica y la de la otra es macrométrica.

Otra distinción importante entre ambas manos en una tarea compartida es que la mano no dominante (por ejemplo, la que ajusta la posición del papel en la escritura) “enmarca” el movimiento de la dominante: fija y limita el contexto ESPACIAL EN EL CUAL TENDRÁ LUGAR EL MOVIMIENTO “HÁBIL”. Así, al coser, “como si fuera una abrazadera, la mano postural (izquierda) asegura la estabilidad plástica, esto es, produce situaciones estables sujetas a frecuentes alteraciones, gracias a las cuales se consigue que la posición y la orientación de la tela se adecuen siempre a la acción de la mano derecha”

Finalmente, dice Guiard, la actividad enmarcadora y estabilizadora se adelanta siempre a la acción del otro elemento del par. Resumiendo: lo que Guiard propone es que existe una división lógica de tareas entre las dos manos, división que parece regir toda la gama de actividades humanas bimanuales. Para un diestro, “el movimiento de mano izquierda; corresponde a una escala temporal-espacial que, comparativamente, es micrométrica, e interviene más tarde en la acción bimanual”. Dicho de otro modo (y parafraseando el título de este capítulo),  “ la mano izquierda sabe lo que está planeando la mano derecha, y la derecha sabe lo que acaba de hacer la izquierda”.

Greenfield (Lenguaje, herramientas y cerebro). El cerebro aplica las mismas reglas y utiliza las mismas estructuras en el desarrollo paralelo de la manipulación de objetos y organización de palabras.

En algún lugar del cerebro hay una regla que limita las complejidades potencialmente inmanejables de cualquier tarea.  La secuencia de movimientos (acciones) en una tarea pasa a ser, siempre, la solución del problema.

Las fases de las tareas son: “el camino sentido” y “el proceder arquitectónico”. En el proceder arquitectónico las cosas se hacen siguiendo la pauta que presta una representación mental del problema resuelto. Luego se puede improvisar en la resolución de tareas.

El cerebro posee la capacidad de generar reglas que tratan los nombres como si fueran piedras y los verbos como si fueran palancas o poleas. En el lenguaje y en el uso de herramientas, la ontogenia recapitula la filogenia (Haeckel).

Reynolds cree que la aparición del lenguaje y la inteligencia fue estimulado por las interacciones de los grupos pequeños cooperativos que crearon el contexto dentro del cual se perfeccionaron las convenciones lingüísticas.

La metodología cooperativa primitiva para la manufactura de herramientas exhibe todos los principios básicos de la fabricación moderna: Especialización de tareas, coordinación simbólica, cooperación social, complementariedad de funciones, objetivos comunes, secuenciación lógica de operaciones y ensamblamiento.

Las interacciones sociales para la manufactura de herramientas exigen las habilidades cognitivas de inferencia causal y deducción lógica.

Lito – es subunidad, elemento
Polilito – elementos unidos mecánicamente.
Polipodo – estructura compuesta cuya estabilidad depende de la gravedad.

Los polilitos pueden girar en el espacio. La edificación es un polipodo (no puede girar en el espacio).

 

Broca (1861) y Wernicke (1874) hipotetizaron que el lenguaje hablado dependía de regiones específicas del cerebro.

Hoy sabemos que el hemisferio izquierdo esta especializado en el procesamiento del lenguaje.

Hoy los lingüistas se preguntan si signo y gesto no estarán localizados en un continum de movimientos comunicativos.

Armstrong, StoKe y Wilcox proponen una taxonomía del gesto: agresión; gestos universales, gestos compartidos en una cultura; gestos ampliados en el habla (gestos de los sordomudos).
Los signos gestuales. Los signos tienen una opacidad que los gestos no suelen tener.
Los signos están codificados. Los gestos son mas complejos y mas lentos.
El lenguaje abrevia el gesto y se basa en un sistema combinatorio discreto.

Solo porque existe una estructura profunda del lenguaje (Chomsky) podemos generar y comprender una frase.  Para producir el lenguaje el cerebro debe de cumplir, ante todo, dos tareas: agrupar y etiquetar acontecimientos causalmente relacionados; comparar señales, codificarlas, regenerarlas y manejarlas sin que pierda la correspondencia original con los eventos internos y externos codificados.
Este proceso funda el “pensamiento interior” (Pinker) (desarrollo del niño. Pag 194 y 195)

Pensamiento y lenguaje empiezan cada uno por su lado, aunque de inmediato el lenguaje empieza a transformar el pensamiento y el crecimiento intelectual. Entonces, ¿qué eran el pensamiento y el intelecto antes de que llegara el lenguaje? Por lo que sabemos, o podemos imaginar, pensamiento e intelecto son la tendencia organizativa resultante de una colección, en rápida expansión, de interacciones pasivas y activas con el mundo a través del tacto, el olor, la vista, el oído y la cinestesis. Seguramente es imposible decirlo con más claridad, aunque esa explicación permite imaginar que, durante el primer año de vida, la heurística primaria (Plotkin) se materializa en forma de un calendario de eventos necesarios para el desarrollo corporal del niño (incluido el cerebro) y que la experimentación de esta secuencia por parte del pequeño empieza como el amanecer de una conciencia episódica (Donald). En esta fase, tanto la heurística como la conciencia del niño funcionan a una velocidad de vértigo para organizar movimientos activos y exploraciones sensomotoras.

El único punto adicional que quiero destacar de esta etapa. Cuando el nexo pensamiento-lenguaje se está construyendo, es que en la mano también ocurre algo muy importante.

Bellugi: El lenguaje de signos no es una lengua codificada. Parece una lengua. Hay reglas para construir palabras y para hacer frases pero las reglas tienen que ver con el espacio y la forma.

El cerebro tiene la facultad del lenguaje y a este no puede canalizarle por la boca, puede hacerlo por las manos.

Stokoe indica que el lenguaje de gestos sígnicos tiene una estructura gramatical (visuespacial) comparable a la del lenguaje hablado.

Stokoe y Wilcox (Gestune and the Nature of Language):

La conclusión de estos autores es la siguiente:
“Las manos de los homínidos dieron forma a herramientas para golpear, perforar y cortar, encendieron y controlaron el fuego, hicieron vestidos y habitaciones, domesticaron animales y cultivaron plantas. Pero con sus manos, se cerebro desarrollado y un gran aumento de la circuitería neural ojo-cerebro-mano, los homínidos pudieron muy bien haber inventado el lenguaje, pero no limitándose a ampliar la función nominal que algunos animales poseen, sino hallando el lenguaje verdadero, con su sintaxis y su vocabulario, en la actividad gestual”.

Acepto esta afirmación, pero yo la ampliaría de esta manera: la praxis se refiere a un tipo heterogéneo de movimientos del ser humano que, gracias a una planificación y unos ensayos motivados, explota nuevas modificaciones biomecánicas (estructurales) de la mano, a fin de obtener un control mayor y más preciso de los objetos externos. A causa de su intencionalidad y de la precisión (o la rutina) que proporcionan los ensayos, estos movimientos se convierten en icónicos. En otras palabras: el movimiento práxico es necesariamente un signo del acto que realiza con independencia del intento comunicativo del actor.

Hay movimientos hábiles que no son ni gestos ni signos. Son los gestos de las habilidades artísticas (ejecución musical, danza, dibujo, etc.). Son habilidades inteligentes que se vinculan con el lenguaje de las emociones.
Son habilidades que “asoman en la mano”
Oliver Sacks (Veo una voz) dice que los que se comunican mediante signos desarrollan en el cerebro una mejora visuomotora y piensa que esa experiencia lleva a lingüistizar el espacio o a espacializar el lenguaje.

En el aprendizaje la sensación sola no basta: debe combinarse con el movimiento, la emoción y la acción. Juntos, movimiento y sensación se convierten en el antecedente del significado.

Es el movimiento el que posibilita todas las categorías preceptuales.

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“La música y el lenguaje tienen ciertos aspectos en común: ambos se utilizan de manera expresiva y receptiva, ambos implican una actividad motora secuencial para su producción, ambos están construidos con sonidos discretos perceptualmente representables mediante una sistema de escritura... Puede hablarse de una gramática musical en la mente del compositor, del ejecutante y del oyente, una gramática que tiene ciertos paralelismos con la del lenguaje...Sin embargo, una frase y la música difieren es aspectos importantes. Por ejemplo, una frase musical no lleva la misma clase de información que una frase verbal: más que referirse a ideas u objetos específicos, evoca sentimientos o emociones: modelos de tensión y relajación corporal (J. Sergeaut).

El lenguaje humano y la música serían, de acuerdo con la conceptualización de Plotkin, ejemplos de heurística secundaria. Ambos están omnipresentes en la sociedad humana, ambos son de gran utilidad para las personas que los adoptan y ambos tienen unos destacadísimos efectos sobre el desarrollo psicomotor. Ni uno ni otra se dan en niños sin contacto con personas que los utilicen, pero ni uno ni otra son imprescindibles para la supervivencia y la procreación. Sin embargo ... cuando se desarrollan como especializaciones comportamentales, pueden ofrecer al individuo unas considerables ventajas no heredables, ocupar un nicho local que incluye la capacidad de conservar y potenciar la vida ampliando los años activos del individuo hasta más allá de este breve periodo que empieza en la pubertad, cuando la heurística primaria sólo emite un mensaje y bloquea los demás canales.

Hacer algo con las manos es poner un pequeño mundo al que podemos enfrentarnos, a diferencia del gran mundo, al que muchas veces no somos capaces de mirar cara a cara.

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Feldenkrais (                Through Movement) Los momentos adecuados desbloquean recuerdos de eventos antiguos o sentimientos enterrados. Un cambio de postura o de movimiento suele provocar el afloramiento de  ....... o decepciones.

En la educación artística tradicional hay que prestar atención al movimiento del cuerpo, a las actitudes, a los sentimientos, a la expresión, y los únicos individuos validos son los que, de niños, no dejan nunca el block de dibujo.

Sarason. Desde el punto de vista científico, los descubrimientos procedentes de diversas fuentes apuntan a la evolución de la mano y de sus mecanismos de control como primeros motores de la organización de la arquitectura y la actividad cognitiva del ser humano.

Las técnicas más eficaces para cultivar la inteligencia tenderá a la unidad, no al divorcio, de mente y cuerpo.

Anaxagoras pensaba que la superioridad del hombre se debe a su mano.

El impulso creativo, profundamente personal, es un elemento fundamental, el centro de todo aprendizaje. Exige reunir información, explorar y probar ideas, y tomar decisiones para poder avanzar hacia metas que uno juzga valiosas. Tal como el mismo Sarason dice, si este proceso tiene éxito, el producto final llevará estampada una firma. El “trabajo creativo” puede ser una caja, una pintura, el motor de un bólido, un poema, una palmada en la espalda, una sonrisa en el rostro del paciente internado en una clínica, un triángulo dibujado en un trozo de papel, una herradura.... Noy hay objeto ni acción que quede automáticamente excluido.

Los actos creativos surgen también del impulso de alterar un estado interior o de comunicar algo a los demás capaz de alterar su estado interior. Es absurdo imaginar que podemos permanecer al margen de esta iniciativa y juzgar su éxito o su fracaso. Sólo mediante la actividad creativa puede el individuo definir su propio conocimiento del mundo y el lugar que ocupa en él, y todos los que desean hacerlo pueden hacerlo. Sólo una curiosidad innata paralizada o un aislamiento miserable pueden sofocar la creatividad.
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No debe sorprendernos que el aprendizaje sea tan difícil de controlar y tan fácil de orientar y de desorientar. Es cerebro, y mano, y ojo, y oído, y piel, y corazón; es el individuo solo y el individuo en comunidad; es general y específico, grande y pequeño. La interacción de cerebro y mano, y su colaboración creciente a lo largo de toda una vida de relaciones sucesivas con toda clase de actividades (música, construcción, juego, excursionismo, cocina, malabarismo, equitación, arte) no sólo significa, sino que también prueba que lo que nosotros llamamos aprendizaje es el misterio quintaesencial de la vida humana. Exige energía, pero produce más de la que consume, Es enigmático y enzimático. Marca la fusión de lo que en nosotros es físico, cognitivo, emocional y espiritual. Aprender es la herramienta principal que “entrena” la compulsión de nuestra especie para sobrevivir en tanto que individuos y en tanto que comunidad.

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La cognición es una realización de todo el animal, no de un mecanismo interior a él y al que sirve de vehículo. Por consiguiente, no hay nada semejante a una “inteligencia” fuera del propio animal, como tampoco hay ninguna evolución de la inteligencia que no sea la evolución de los animales con sus propias facultades de percepción y acción.

El cerebro no vive dentro de la cabeza, aunque ésta sea su hábitat formal. Se extiende a todo el cuerpo y, con él, al mundo exterior. Puede decirse que el cerebro “termina” en los nervios periféricos, que los nervios periféricos “terminan” en las uniones neuromusculares, y así sucesivamente hasta llegar a los quarks. Pero el cerebro es mano, y la mano es cerebro, y su interdependencia lo incluye todo, hasta los quarks.

Nos perdemos en los detalles. Vemos que los hemisferios derecho e izquierdo responden a determinados retos de maneras distintas, que uno ejecuta una tarea más deprisa, o mejor, o más fiablemente que el otro, y llegamos a la conclusión de que este hemisferio está especializado en esa función. Estos descubrimientos son importantes y (probablemente) útiles, pero no dejan de ser artefactos de las pruebas que preparamos. Cuando el hemisferio izquierdo y el derecho unen sus fuerzas, nuestra atención, o nuestra perspectiva, deben cambiar para tener en cuenta el nuevo conjunto de consecuencias de esa combinación única. El lenguaje no consiste sólo en palabras, semántica, sintaxis. Es también melodía y, a veces, danza. En el caso del lenguaje de signos, por ejemplo, es una danza silenciosa de las manos. Es una vos, un rostro, palabras entre líneas. Es un pequeño objeto tallado, un submarino, una silla, un olor axilar, un peinado, un cántico, una fumata en la chimenea del Vaticano...

La fuerza de un sistema biológico no puede juzgarse aislada de su contexto. Por ello no merece la pena preocuparse por el significado de la palabra “inteligencia”. Porque no es más que eso: una palabra. Los educadores y otras muchas personas han agradecido a Howard Gardner que explicara que no hay una sola inteligencia, sino varias.

Seguramente la jaqueca es parte del precio que tenemos que pagar por esa facultad divina que es soñar. Tal como he expuesto en este libro, la capacidad para imaginar –para soñar- está fuertemente vinculada a la capacidad exclusivamente humana de crear complejidad no sólo en nuestros pensamientos, sino también en todo lo que hacemos con nuestras manos. La palabra latina rabere significa “soñar” y también “enrabiar”, lo que me parece fascinante. La palabra francesa rever es todavía mejor, ya que significa “soñar” y también, en sentido más figurado, desvariar. Es la capacidad de ser poseído, de enloquecer por una idea o una posibilidad: el sonido de un motor, el aspecto de la imagen deseada traducida en una serie de líneas dibujadas por nuestra propia mano sobre un papel. Los seres humanos somos lo que somos no únicamente a causa de nuestra irracionalidad. Por tanto, mi recomendación final va dirigida a los nombradores oficiales de especies: nuestro nombre específico debería celebrar la mano y su papel fundamental en nuestra vida reclamando la herencia del hombre “hábil” de Leakey, Homo habilis, y también debería recordarnos que nuestra racionalidad está alimentada por el inconsciente y animada por una curiosidad juguetona. Esto nos deja con un nombre bastante largo: Homo habilis rabens ludens sapiens, unadenominación que, sin embargo, refleja mucho mejor que la oficial lo esencial y más pintoresco del ser humano